0

Para muchas culturas de nuestro continente, el pasado no está atrás, sino adelante y, por eso mismo, el futuro se encuentra en nuestras espaldas. Esta aparente contradicción tiene profundas repercusiones en nuestra forma de mirar y entender el mundo.

Efectivamente, la vida no empezó con nuestra existencia, hay muchísimas generaciones que nos preceden, que llegaron a este mundo antes de nosotros, y que, por lo tanto, están delante nuestro, frente a nuestros ojos. Al llegar a este mundo solo conocemos aquello que nuestros ancestros nos han dejado como testimonio de vida y como una guía que nos muestra cómo continuar este camino existencial. Todo lo demás no tiene precedencia y, por lo tanto, no existe.

En esta concepción del mundo, el tiempo no es lineal, es circular y cada paso que damos nos acerca a la unidad perdida, es decir, al origen del mundo. De esta forma, el inicio y el fin serían parte del mismo punto.

Esta idea se acerca mucho a la teoría de Stephen Hawkins en la que el inicio de toda existencia parte de un punto microscópico. Con la explosión de este núcleo las formas de vida se extienden en el universo —como si fuese un chicle— y llegará un momento en el que toda esta extensión se contraerá hasta retomar aquella unidad microscópica.

La vida empieza, entonces, con la extensión de un punto diminuto y todo aquello que existe —es decir, absolutamente todo— volverá a su origen, a ese punto microscópico, que fue el punto de partida de la existencia.

Los chamanes lo saben muy bien: nada en la vida está suelto ni surge de casualidad. Las formas de existencia —que parten de un mismo núcleo— se encontrarán de nuevo en una forma única, exactamente igual a nuestro punto de origen.

Partimos entonces del origen, mirando de frente a la realidad que nos precede. Todo lo que existe está ahí por la labor y las huellas que nuestros ancestros nos han dejado. Es por eso que todo lo que aún no existe, está atrás, no llegó todavía, no está frente a nosotros.

Desde esta concepción del mundo entendemos perfectamente por qué nuestros ancestros tienen un profundo respeto a nuestros antepasados ya que son ellos la única referencia del mundo y de la existencia que tenemos desde que nacemos. Aparecemos en un instante en medio de la vida y, poco a poco, nos acercamos al origen, que también es, en realidad, el punto de llegada.

________________________

TE INVITAMOS A SUSCRIBIRTE DE FORMA GRATUITA AL BOLETÍN DE GUARDIANA

Recibirás cada 15 días el boletín DESCOMPLÍCATE. Incluye INFORMACIÓN ÚTIL que te ayudará a disminuir el tiempo que empleas para resolver trámites y/o problemas. Lo único que tienes que hacer para recibirlo es suscribirte en el siguiente enlace: https://descomplicate.substack.com/subscribe?


Si tienes dudas, escríbenos al WhatsApp 77564599.

No dejemos a los niños y niñas atrás

Noticia Anterior

Conmemorando, valorando su existencia

Siguiente Noticia

Comentarios

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *