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Malkya Tudela para Guardiana (Bolivia)

Martes 11 de mayo de 2021.-El tarwi y la cañahua son dos alimentos altamente nutritivos, pero con poca producción y escaso consumo en el país. La campaña Tiempos de Transformación presentó dos investigaciones sobre el complejo productivo de ambos cultivos que son minoritarios a pesar de sus beneficios.

No solo son beneficiosos para la salud humana, sino también para el propio ecosistema. El tarwi, por ejemplo, es una leguminosa que incorpora nitrógeno al suelo mejorando la fertilidad e incluso la retención del agua.

Por otro lado, es un grano que contiene alta cantidad de alcaloides, de ahí que necesita varios lavados e ingentes cantidades de agua antes de estar listo para el consumo. El ingeniero Andrés Burgoa, uno de los investigadores, explicó que para eliminar los alcaloides del tarwi y que sea comestible se sigue un proceso de remojado, cocción y lavado.

Ocho maneras de consumir tarwi

El estudio verificó que esta última fase se hace de distinta manera según los actores del complejo productivo, pero la elaboración del mote en general consiste en sumergir el tarwi en el río, empacado en yutes, por dos días seguidos. Si cualquier persona comprara el grano seco tendría que combinar una medida de grano por cinco de agua, por cuatro días, con cambios de agua cada 12 horas.

El tratamiento del tarwi para quitarle los alcaloides es un problema solo de Bolivia porque en Ecuador, por ejemplo, se ha logrado un grano libre de aquellas sustancias.

El hecho es que el tarwi se produce y consume poco. En la presentación de la investigación, la ingeniera Ximena Cadima informó que en el país el consumo llega a 50 gramos por persona por año, el equivalente a unos 70 granos de tarwi, mientras que en Ecuador el consumo per cápita llega a 4 kilos.

También Cadima explicó que en el mercado informal se sabe que sí se registra un incremento del consumo del mote en Cochabamba, por ejemplo, con 655 toneladas en 2015 a 1.220 toneladas en 2019.

Tanto en el caso del tarwi como de la cañahua, la producción apenas supera las 1.000 hectáreas en promedio.

Cosecha Colectiva difunde mensajes con información sobre los beneficios de los alimentos nativos.
LA CAÑAHUA

En el caso de la cañahua, el Censo Agropecuario de 2013 reportó que el total de la superficie sembrada en La Paz, Oruro y Cochabamba es de 936,5 hectáreas con una producción de 240 toneladas de grano, con un rendimiento de 0,26 toneladas/hectárea. El promedio de siembra por familia, a nivel nacional, es de 0,06 hectáreas.

Ocho maneras de consumir cañahua

Los pequeños campesinos sostienen esta producción frente a circunstancias de mercados restringidos, falta de caminos o mal estado de estos, largas distancias hacia centros de comercialización, “lo que ocasiona volatilidad de precios e incertidumbre”. A estas circunstancias se añaden situaciones de falta de acceso a servicios básicos de educación, salud, agua potable, aún insuficiente o inexistente para los productores de algunas regiones. 

Un rasgo importante de la cañahua es que una parte importante se destina al autoconsumo de las familias productoras. El estudio, en este caso, se sostiene en la sistematización de la experiencia de instituciones que han impulsado la producción en determinadas comunidades.

La cañahua es el grano que más transformaciones tiene porque se consume en barras energéticas, harina, api, insuflados y otros productos, además de que se destina a la exportación.

Según un estudio publicado en JAMA Internal Medicine, la cañahua no solo ayuda a aumentar la calidad de nutrición en una dieta, sino que al contener buena cantidad de flavonoides, que son  serie de metabolitos secundarios de las plantas que mejoran la salud cardiovascular, ayudan al corazón y a una menor incidencia del cáncer en el cuerpo.

El pito de cañahua puede ser consumido directamente o mezclado con agua o leche, entre otros preparados.

Junto a la quinua y el amaranto, el tarwi y la cañahua forman parte de la campaña Las Fantásticas Andinas que, en formato de comic, muestra lo fantástico de cada alimento. Tanto la campaña Tiempos de Transformación como la historieta Las Fantásticas Andinas están desarrolladas por la agrupación Cosecha Colectiva, cuyo objetivo es impulsar la alimentación consciente.

Los estudios fueron promovidos por la agrupación Cosecha Colectiva, en cooperación con Fundación Swisscontact, Unitas, Hivos, el Centro Internacional de la Papa, la Plataforma Nacional de Suelos y Helvetas.

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