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Guardiana (Bolivia)

Lunes, 13 de abril de 2020.- Gloria Nogales tiene acumulados 25 años de aportes a las AFP y Zarela Mariaca ya lleva más de 30 años, ambas trabajadoras no están de acuerdo con la propuesta de la devolución del 10% de los aportes a las AFP para superar la crisis que los bolivianos enfrentan como efecto de la pandemia del coronavirus.

Mariaca sostiene que “aparte de que las rentas son miserables, te descontarán lo que te adelantaron y cuando te jubiles (la pensión) será más miserable de lo que ya es”. Nogales informa que hace dos meses fue a la AFP, donde le dijeron que su jubilación será de Bs 1.100, cuando tenga la edad. “Es muy poco en relación a los aportes”, lamenta.

Los expertos en el área sostienen que la transferencia del 10% de los aportes que los trabajadores realizan para su jubilación a las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), para enfrentar la crisis económica que Bolivia sufre como efecto de la cuarentena por la pandemia del coronavirus, no resolverá el problema y, más bien, reducirá el monto de las rentas de jubilación.

Mario Guillén, ex ministro de Economía y Finanzas Públicas, explica que si los trabajadores que aportan a las AFP sacan un 10% de los mismos, cuando llegue el momento de su jubilación recibirán un 10% menos e incluso una cifra mucho menor porque habrán perdido también la rentabilidad de ese dinero, “menos plata acumulada y una (renta de) jubilación menor”.

La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) presentó, la pasada semana, una serie de propuestas para enfrentar la crisis económica, entre ellas está la devolución del 10% de los aportes a las AFP a quienes lo necesiten, o bien otorgar créditos con la garantía de los aportes.

Las AFP operan en Bolivia desde 1997 y actualmente administran más de $us 19.000 millones, reciben los aportes de manera regular de entre 500 mil a 600 mil trabajadores y si se suma a quienes también aportaron esporádicamente se cuenta a 1,2 millones de personas.

Armando Alvarez, exgerente general de la Bolsa Boliviana de Valores (BBV), añade que del portafolio de $us 19.000 millones que administran las AFP, el 60% proviene de la rentabilidad ganada y el 40% de los aportes, por tanto, con la salida del 10% de los ahorros de los trabajadores, cuando llegue la jubilación se tendrá un monto menor acumulado, con la consiguiente reducción de pensiones y problema para los futuros gobiernos.

“No tiene mucha lógica que se destine una plata para que se gaste hoy cuando en el futuro habrá un problema en las jubilaciones, ese problema será del Estado de aquí a  algunos años. No estoy muy de acuerdo con esa decisión”.

Armando Alvarez, exgerente general de la Bolsa Boliviana de Valores.

Jorge Quiroga, candidato por la alianza “Libre 21”, tiene la misma posición y dice que la gente que ahora aporta de manera activa es porque tiene un sueldo y en esta crisis tendrá ingresos, por tanto, aconseja que no ponga en riesgo su jubilación porque recibirá un monto mucho más bajo como renta.  

También existe gente que aportó solo unos años a las AFP y ahora está inactiva, en ese caso, puede hacer el retiro de sus aportes, así lo establece la ley.

“Sé que hay gente desesperada y si es un trabajador activo y retira, más adelante tendrá una jubilación mucho más baja cuando esté en la tercera edad”.

Ivette Paz, administradora de empresas, señala que para que le sea útil y poder invertir en algo, requiere una devolución de al menos el 50% del total de sus aportes a las AFP, Jhenny Patzi pide un 70%, en tanto que Mariaca y Nogales piden una devolución del 100%.

Fondo Solidario en riesgo

Guillén recuerda que existe un Fondo Solidario que aumenta el monto de las rentas que son bajas, pero con la salida del 10% de los aportes, este Fondo requerirá más dinero para mejorar las pensiones, con lo cual el Fondo verá afectada su sostenibilidad, situación que pondrá en riesgo a los que ya reciben su renta y a los futuros jubilados.

Por otro lado, con la devolución del 10% también bajará la densidad de aportes realizados y los trabajadores que están al límite de los 10 años –tiempo mínimo para lograr una renta— corren el riesgo de perder su jubilación.

En la propuesta de los empresarios está, además, la idea de otorgar préstamos con garantía sobre los aportes a las AFP; sin embargo, la Ley de Pensiones 065, vigente, establece que los aportes son inembargables, por tanto, no puede ser garantía. Guillén, quien impulsó el proyecto de la Ley 065, recuerda que con la norma se buscó precautelar los aportes de los trabajadores y si el actual Gobierno quiere aplicar esta medida, tendrá que cambiar la ley.

“Suma cero”

Bolivia mantiene una cuarentena total por el coronavirus desde el 22 de marzo, por tanto, la actividad económica y productiva está virtualmente paralizada y es, en este escenario, que los empresarios solicitan la canalización de recursos y proponen otorgar el 10% de los aportes a las AFP.

Guillén advierte que, con la canalización de los aportes de las AFP, no habrá beneficios y será una “suma cero”. Los $us 19.000 millones del portafolio de las AFP están invertidos, pues deben generar rentabilidad para mejorar las rentas de jubilación. Estos recursos se encuentran en bonos del Banco Central del Bolivia (BCB) y del Tesoro General de la Nación (TGN), Depósitos a Plazo Fijo (DPF) en la banca y bonos en empresas.

Para otorgar el 10% de los $us 19.000 millones, alrededor de $us 1.900 millones, las AFP tendrán que recuperar los títulos vendidos y transarlos nuevamente. La pregunta es ¿quién comprará esos valores?, si son los agentes económicos, ellos tendrán que sacar el mismo monto del sistema financiero.

“En realidad no se gana nada, por un lado, le vas a dar plata a la gente y, por otro, le vas a prestar plata al sector productivo o a quien quiera reactivar su economía después de esta pandemia, al final es suma cero, no se gana nada”.

Alvarez coincide con Guillén y también se pregunta ¿quién en Bolivia podrá comprar el monto que liberen las AFP, así sea el 50% de lo propuesto por los empresarios, es decir, $us 950 millones?

En ese escenario, Alvarez y Quiroga coinciden en que el Gobierno boliviano está en condiciones de buscar financiamiento de organismos multilaterales –Fondo Monetario, Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo—en buenas condiciones, en cuanto a plazos e intereses, para canalizar dinero a la gente.

Enrique García, quien fue presidente de la CAF-Banco de Desarrollo para América Latina por 25 años, considera que es la mejor decisión acudir a crédito externo, además, dijo que Bolivia aún tiene margen de endeudamiento.

La CEPB también propone que el BCB canalice los recursos a las AFP, en lugar de vender títulos en el mercado, sin embargo, para ello el ente emisor tendrá que usar de las Reservas Internacionales Netas (RIN) o realizar una emisión monetaria, lo que generará inflación (alza de precios) y una presión sobre el tipo de cambio (devaluación), advirtió Guillén.

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