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El liderazgo ciudadano en el contexto de la gestión pública se define como la capacidad de individuos o grupos, que no ostentan necesariamente un cargo formal de poder político o administrativo, para influir, movilizar y articular con otros actores sociales con el fin de generar cambios, proponer soluciones o exigir la rendición de cuentas sobre asuntos de interés colectivo.

En nuestro país, con frecuencia los líderes políticos poseen el don de la palabra para convencer o manipular a sus seguidores. Pero ese don no es el mismo si surgió motivado por un líder o una lideresa estudiantil, universitaria, empresarial, medioambiental, pro defensa de los derechos de las mujeres o de los derechos humanos.

Aunque con frecuencia ambos tipos de liderazgo pueden confundirse, escojo pensar que el compromiso y la convicción ligados a la ética y al servicio podrían ayudar al segundo tipo de líderes a cumplir con la misión encomendada. Desafortunadamente, muchos liderazgos que ingresan al ámbito político se corrompen, se condicionan y se desvanecen ante la opulencia y el servilismo del poder.

Por tanto, se puede afirmar que en Bolivia aún existe poca visibilidad e impulso a los liderazgos ciudadanos con esa capacidad de guiar, movilizar y organizar a la comunidad para lograr objetivos públicos comunes y generar un cambio positivo. El liderazgo ciudadano se basa en la participación activa y crítica de los ciudadanos en la vida pública, buscando incidir en las políticas locales, fomentar la democracia participativa y fortalecer el tejido social. Este tipo de liderazgo es intencionado, con una orientación ética, y busca construir un desarrollo integral y sostenible a partir de la colaboración, no del beneficio personal.

Este liderazgo ciudadano emerge desde la base social y se enfoca en la construcción de capital social, promoviendo la participación activa y la corresponsabilidad en la toma de decisiones y la vigilancia de la cosa pública. Su esencia radica en el compromiso con el bienestar común, la defensa de derechos y la promoción de una democracia más inclusiva y efectiva.

Existen varios tipos de liderazgo ciudadano que se manifiestan según el ámbito y el objetivo de la acción: el liderazgo comunitario, centrado en la mejora de las condiciones de vida en un barrio o localidad; el liderazgo cívico o activista, enfocado en la defensa de una causa específica (ambiental, de género, derechos humanos, etc.), a menudo mediante la protesta o la incidencia política directa; y el liderazgo emprendedor social, que busca soluciones innovadoras a problemas sociales o de gestión a través de proyectos sostenibles y replicables. Todos estos tipos son cruciales para complementar la gestión gubernamental, aportando legitimidad, información de primera mano y presión constructiva para el mejoramiento continuo del Estado.

El liderazgo ciudadano en Bolivia se caracteriza por la búsqueda de transformación social, el fomento de la participación y la representación de los intereses de la ciudadanía.

Ejemplos vigentes de liderazgo ciudadano en el contexto boliviano actual son:

Líderes de Juntas Vecinales y Organizaciones Territoriales de Base (OTB): Representan el liderazgo comunitario en las ciudades y áreas rurales, gestionando demandas básicas ante los gobiernos municipales (servicios, infraestructura) y articulando a los vecinos en proyectos locales.

Activistas Ambientales en la Chiquitanía y la Amazonía: Personas que, a menudo jóvenes, lideran campañas de concientización y movilización en defensa de los bosques, denunciando los incendios y exigiendo políticas de conservación. Éste es un ejemplo de liderazgo cívico/activista.

Dirigentes de Plataformas Ciudadanas por la Justicia y la Transparencia: Individuos que articulan grupos en redes sociales y espacios públicos para monitorear procesos judiciales, denunciar casos de corrupción y presionar por reformas en el sistema de justicia, mostrando un liderazgo cívico enfocado en la rendición de cuentas.

Emprendedores Sociales en el Área de Reciclaje y Economía Circular: Ciudadanos que han creado organizaciones o empresas con un fuerte componente social y ambiental, capacitando a recicladores de base e implementando modelos de gestión de residuos innovadores en ciudades. Esto ilustra el liderazgo emprendedor social.

Mujeres Líderes en la Defensa de los Derechos de las Víctimas de Violencia: Activistas y fundadoras de ONG que encabezan el debate público sobre feminicidios y violencia de género, impulsando cambios legislativos y creando redes de apoyo para las víctimas. Éste es un liderazgo cívico con un enfoque en derechos humanos.

¿Conoce usted a un líder o lideresa ciudadana? Comparta su experiencia y buenas prácticas con Guardiana. De esa forma se podrá visibilizar el esfuerzo de muchos bolivianos y bolivianas que trabajan día a día por construir un país sostenible al margen de los conflictos políticos.

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