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Por Fundación Voces Libres

Lunes 24 de noviembre de 2025.- Estelita Rodríguez Vargas, de 29 años, fue víctima de feminicidio la madrugada del viernes 31 de octubre en Cochabamba y su cuerpo sin vida fue encontrado cerca de una de las puertas de la Facultad de Agronomía y de la estación del Tren Metropolitano.

Veintitrés días después del crimen, los investigadores de la FELCV y de la Fiscalía lograron identificar a los únicos sospechosos: dos hermanos que son los dueños de la casa en la que Estelita alquilaba una habitación.

De acuerdo a las primeras pesquisas, y a la versión de testigos, los dos hermanos Gregorio B.M.A., de 37 años, y Jhon. J. M.A., de 30, acosaban a Estelita. Especialmente uno de ellos estaba "obsesionado" e intentaba una relación sentimental, pero ella los evitaba a ambos.

Los dos hermanos habrían participado del brutal ataque contra la mujer que, en vida, se dedicaba a la venta de accesorios de celulares en el mercado.

En la misma vivienda

El feminicidio ocurrió en la misma vivienda. La víctima fue agredida, vejada sexualmente y luego estrangulada. Los feminicidas metieron sus restos dentro de una maleta grande que uno de ellos trasladó hasta el lugar donde fueron encontrados horas después.

Una cámara de vigilancia captó a uno de ellos hermanos saliendo de la vivienda a las 02:24 de la madrugada con la maleta, cargándola apenas.

El abogado del Observatorio de Justicia de la Fundación Voces Libres, Marcelo Sánchez, informó que los dos hermanos se contradijeron en sus declaraciones. Además, las pericias realizadas en sus teléfonos celulares los comprometen con el feminicidio.

Uno de ellos dijo que no salió de su domicilio esa madrugada, pero las radiobases establecen que no solo salió de la casa, sino que lo ubican en el sector donde fue hallado el cuerpo sin vida de Estelita.

El teléfono de Estelita permaneció en la casa, pero cuando sus restos fueron encontrados, el celular estaba en la zona del Barrio Chino.

Precinto violentado

La habitación que alquilaba la víctima fue precintada por los investigadores, pero el precinto fue violentado y desapareció una colcha azul en la que presuntamente se encontrarían fluidos de los autores.

Uno de los dueños de la casa rompió el vidrio de la habitación de Estelita y quiso hacer creer que un extraño ingresó al cuarto a llevarse esa colcha, pero las cámaras de seguridad confirmaron que nadie entró a la vivienda, por lo que las sospechas recayeron sobre los dos hermanos.

En una audiencia cautelar, realizada el domingo 23 de noviembre, el Juzgado de Instrucción Penal ordenó la detención preventiva de los dos imputados. Jhon J. M.A. fue enviado a El Abra y Gregorio B. M.A. a la cárcel de San Sebastián, sin plazos por tratarse de un feminicidio.

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