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Por Miriam Telma Jemio, Guardiana (Bolivia)

Jueves 28 de mayo de 2020.- Usar transporte público o caminar. La gente que vive en La Paz tendrá las dos opciones para desplazarse cuando se levante la cuarentena total implementada desde el 22 de marzo para contener la expansión intensiva del coronavirus (Covid-19) en el país.

Las actividades se van retomando paulatinamente. Inevitablemente la gente tiene que desplazarse. En la sede de gobierno, las opciones son usar el transporte público o caminar.

Aunque la bicicleta sería la mejor elección, la topografía paceña le pone obstáculos, excepto en la zona sur. De hecho, solo el ocho por ciento camina, según datos obtenidos por la Alcaldía paceña en 2014.

Más del 80 por ciento de los habitantes de La Paz usan el transporte público. Ahora, por la pandemia, más de uno lo pensará antes de subirse a un minibús o micro.

Lo más seguro será caminar para evitar el contagio. Pero, ¿las vías paceñas son aptas y seguras para el peatón? La respuesta es no del todo. Las vendedoras en las aceras, escombros, desniveles, huecos, semáforos, lozas resbalosas y otros obstáculos hacen insegura la infraestuctura vial para los peatones.

Infraestructura para el peatón

Caminar por la avenida del Ejército (en el Parque Urbano Central) da gusto, dice Ángela Condori. Lo hacía todos los días, antes de la cuarentena, por la acera del parque Laikacota. Justo por el carril habilitado para los ciclistas. No es frecuente ver bicicletas por allí.

Condori tiene diabetes. Todos los días, al retornar del trabajo, camina desde la avenida 20 de Octubre hasta la Iturralde. Aunque no le gusta las calles Pedro Salazar y las del estadio. “Siempre hay vendedoras o cualquier otro obstáculo en las aceras”.

No son solo las aceras. Hay un conjunto de elementos que hacen a la infraestructura adecuada y segura para el peatón. Entre los cuales están plazas, parques, calles, pasarelas, puentes, semáforos, pasos de cebras y señalizaciones.

Todo este conjunto debe estar en buenas condiciones para que el peatón se desplace sin que le implique algún peligro. Los vehículos y los conductores tienen parte en esto. No hablaremos de ellos en este reporte.

Son un caso aparte, sobre todo los del servicio público. Según datos de Tránsito, un promedio de 1.420 personas mueren cada año en accidentes automovilísticos en Bolivia. La mitad de los muertos no iban en un vehículo, eran peatones, ciclistas o usuarios.

Huecos, desniveles y más…

“¡Uff! ¿Qué le puedo decir? Las veces que me torcí los tobillos por los huecos que hay en las aceras”, dice Carla Martínez. Ella vive en Villa Victoria. Camina regularmente desde la avenida Quintanilla Suazo, a la altura de la cancha de la zona, por inmediaciones del cementerio general, hasta la Garita de Lima.

No son pocas las vías paceñas que presentan algún obstáculo, según los transeúntes. Con frecuencia mencionan los medidores de agua sin tapa. Eso se convierte en una trampa. Un hueco en el que sorpresivamente puede terminar el pie de un transeúnte. Una experiencia dolorosa.

Otros temen a los desniveles en las aceras donde hay un escalón casi imperceptible en el que el caminante tropieza. Más de uno terminó de rodillas o con la cara en el suelo. O a las losetas sueltas. O las aceras resbaladizas como en la calle Colombia, entre la México y la avenida 16 de Julio.

Por la pendiende, es frecuente ver este tipo de obstáculos en las aceras de las calles paceñas (foto: Miriam Jemio)

Adriana Revollo cuenta que en la pasarela del estadio la pierna de una señora quedó atrapada en el espacio que se formó por la separación de la infraestructura. “Años ha estado así esa pasarela. No la arreglaron, hasta que la sacaron ahora por la construcción del viaducto”, menciona.

El subalcalde del Centro, Fernando Valencia, explica que cada barrio define en qué usar los recursos de acuerdo a su POA vecinal. Sin embargo, la alcaldía ejecuta proyectos con los cuales puede hacer el mantenimiento y mejoramiento de la infraestructura vial.

Y la lista de espacios peligrosos es amplia, incluye por ejemplo a las gradas de la Isaac Tamayo que van hacia la avenida Manco Cápac, la falta de acera en la avenida Buenos Aires, entre la Garcilaso de la Vega y la Uyustus, la falta de pasos de cebras …

Construcciones y escombros

“Por su seguridad camine por la acera de enfrente”. Así se lee en los letreros que ponen en algunas obras construcción. Las calaminas ocupan la acera. Esto obliga al peatón a caminar por la calzada. O hacer caso y cruzar a la vereda de enfrente.

“Esa no es la solución, porque a veces no hay acera al frente. Es una incomodidad que bien pueden arreglarla haciendo un camino provisorio. Como eso implica más gasto, optan por lo más fácil: mandarte a la otra acera. Y la alcaldía no controla eso”, dice molesta Ángela Condori.

En los barrios también es frecuente que los vecinos copen sus aceras con escombros. La dirigente de la zona San Sebastián dice que recomiendan que mantengan libre las aceras. Algunos hacen caso. Otros esperan que les multen.

En cualquier calle se encuentran escombros que impiden el paso al peatón (foto: Miriam Jemio).
Los semáforos

¿Qué pasa con los semáforos? La respuesta más frecuente es que hay algunos que dan muy poco tiempo al transeúnte para pasar de una acera a otra. Un ejemplo de ello es el que está en la salida de la calle Batallón Colorados.

Del otro lado, los agentes de Tránsito cuestionan a los peatones porque no respetan el semáforo. “Cruzan la calle cuando quieren”, dicen.

Hay reclamos sobre el semáforo del Obelisco. “Siempre me peleo con los choferes en esta esquina (calle Ayacucho y avenida Camacho). Cuando da luz verde, paso al frente (al edificio del Club La Paz) y los minis dan la vuelta sin respetar que el semáforo está en verde para nosotros (peatones)”, cuenta Sergio Márquez.

Un agente de Tránsito explica que no es así. Dice que la señal está en rojo para el peatón, quien tiene que esperar unos segundos más, aunque los vehículos que van hacia la San Francisco estén con el semáforo rojo también.

Esto mismo sucede en la intersección de la avenida Camacho y la calle Bueno.  El peatón tiene luz verde para cruzar la calle y también los vehículos para girar hacia el Obelisco o hacia el estadio.

Esto pone en peligro a los peatones porque los deja en media calzada, sin poder avanzar porque los carros están con vía libre también. Rige la ley de la selva. Pocos choferes ceden el paso, observa.

“Esto solo está pensado para los vehículos, no para la gente”, reclama molesto Márquez, que recoge a su hijo todos los días de un colegio cercano.

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la infraestructura vial que está en mal estado o se ha diseñado de forma inadecuada es uno de los factores más importantes que contribuye a provocar accidentes.

La experiencia de países europeos muestra que convertir intersecciones en rotondas puede reducir el número de lesiones de un 30 a un 50% y disminuir los accidentes mortales de un 50 a un 70%, remarca el BID.

Aceras ocupadas por el comercio

Para que las personas caminen seguras la infraestructura (como las aceras) no solo tiene que estar en buen estado, también tiene que estar expedita.

Comerciantes ocasionales o con puestos permanentes se asientan en las aceras de cualquier calle de la ciudad de La Paz. La saturación es alta en barrios más comerciales como la del macrodistrito Max Paredes y del centro paceño.

Los vecinos de San Sebastián lidian con ello enviando fotos o videos a su grupo de Whatsapp denunciando a quienes ocupan las aceras. “Eso mismo le transmitimos a la Intendencia. Ellos se encargan del control y dejan libre la calle”, dice la dirigente vecinal.

Así lograron que los vendedores de alfombras de la avenida Pando no pongan su mercadería en la acera o que las vendedoras de licores de Manco Cápac ocupen la calzada.

Para el subalcalde Valdivia, la presencia de vendedores en las aceras es un tema social que tiene que ver con la ausencia de respuesta a la necesidad laboral. “Hay legitimidad en buscar un ingreso económico, pero también hay que cumplir la norma”, expresa la autoridad.

Según el subalcalde, la Dirección de Mercados, la Intendencia y la Guardia Municipal realizan un trabajo esforzado para mantener las vías libres del comercio callejero.

“Es una tarea constante, de una y otra forma tropezamos con estos problemas. En todas las zonas, no cumplen las normas y ocupan las aceras”, lamenta Hermoza.  

Aquí no hay espacio ni en la acera ni en la calzada para el peatón. Muchas vías paceñas presentan el mismo panorama (foto: Miriam Jemio).
Contenedores de basura en aceras

Los contenedores de carga lateral evitan que la gente tire la basura en las vías. Desde 2018, han reemplazado más del 90% de los puntos de acopio a la intemperie de residuos. Esto contribuye a la disminución de la contaminación.

Debido a su dimensión, 1.30 metros de ancho por 1.40 de largo, estos equipos mecánicos se han convertido en un obstáculo para los caminantes, en algunas zonas.

Dejan un estrecho espacio en la acera para que la gente circule con normalidad. En la esquina de la calle Cervantes y Méndez Arcos, muchas personas prefieren caminar por la calzada. Algo similar ocurre en la 20 de Octubre, donde solo una persona puede pasar.

“Cuando estoy apurado me bajo de la acera”, cuenta Adriana Revollo. A ella le preocupan los niños que bajan de la calzada “cualquier momento les puede atropellar un vehículo”, dice.

El Centro con infraestructura adecuada

¿Quién se ocupa de construir las aceras y de mantenerlas en buen estado? Algunas veces funciona la mancomunidad. “La alcaldía hace los cordones y las cunetas de las aceras; otras los dueños de casa ponen el material y la alcaldía pone los obreros”, responde Mary Hermoza.

En todos los barrios, los vecinos definen en qué invertir el dinero que la alcaldía asigna a su POA vecinal. Son montos muy reducidos. En algunos casos, por ejemplo, solo alcanzan para asfaltar una cuadra de una calle o avenida.

Tener toda la infraestructura necesaria para que los peatones puedan transitar de manera adecuada y segura es una tarea de “nunca acabar”, afirma el subalcalde Fernando Valencia.

Reconoce que, aunque son pocas, aún hay zonas donde las vías son de tierra y sin aceras. Además, el mantenimiento de esta infraestructura se hace con los recursos de los POA vecinal y por lo general son muy bajos.

El centro paceño cuenta casi toda la infraestructura necesaria para los peatones, pero por la intensidad del uso se deterioran con más facilidad.  El área recibe una mayor afluencia de peatones y vehículos. La calzada como las aceras necesitan mayor atención y con más recurrencia que en otros barrios, aunque las necesidades de infraestructura existen en todos los barrios, dice la autoridad.

“La atención edil es redoblada en esta parte de la ciudad. Son obras que por el uso permanente que se les da requieren mayor inversión”,

afirma el subalcalde Fernando Valencia.

A la par, la Secretaría Municipal de Infraestructura Pública realiza proyectos grandes que inciden en la reconstrucción de vías accesorias a una obra de gran magnitud. Eso sucede con el viaducto que se construye en el estadio. Las obras complementarias incluyen la reconstrucción de aceras.

Postergar obras por la pandemia

El presupuesto de la zona San Sebastián, que pertenece al macrodistrito Centro, es de 320 bolivianos para 2020. Planificaron el arreglo de la calle Echeverría y las aceras de la calle Viacha.

Debido a la pandemia, han decidido postergar esas obras para la siguiente gestión. Las juntas vecinales de La Paz aprobaron destinar los recursos a la atención del coronavirus.

Aunque lo más probable es que haya menos recursos, esperan concretar esas intervenciones con el presupuesto de 2021.

Según el informe “La economía en los tiempos del Covid-19” del Banco Mundial, la economía boliviana se contraerá en 3,4% en 2020 debido a la caída en el precio de los hidrocarburos en el mercado internacional y el impacto de la pandemia del coronavirus.

Han destinado los recursos para las canastas solidarias y para la compra de insumos para fumigar las calles de sus zonas. “Eso hemos priorizado. En este momento, más que hacer un empedrado es más importante atender la salud”, argumenta Mary Hermoza, dirigente vecinal de la zona San Sebastián, que es parte del macrodistrito Centro.

Al parecer esta decisión fue tomada en todos los barrios. Han pedido a la alcaldía la reformulación del POA 2020. “No creo podamos ejecutar obras”, dice Luis Castillo, dirigente vecinal de Villa El Carmen, sector Fabril.

En su barrio proyectaron el arreglo de cunetas de la avenida principal. Allí se formaron huecos donde se entran los vehículos y los peatones. Es para lo único que alcanza su presupuesto de 130 mil bolivianos.

“Hemos pedido arreglar esas cunetas. Son poco los recursos. Pero viendo la situación (coronavirus) creo que eso no va a pasar”, dice resignado el dirigente.

Su barrio es privilegiado porque, a pesar de estar lejos del centro paceño, cuenta con todos los servicios, dice con satisfacción Castillo. “Hemos trabajado bien en ese sentido. Tenemos todas las calles asfaltadas. Todas las aceras. Tenemos cámara de seguridad. Nos ha costado, pero hay otras zonas donde hay harto por hacer, sobre todo en las periféricas”, reconoce el dirigente vecinal.

¿200 años para una acera?

No hemos indagado en la historia. No se puede afirmar que son 200 años. Lo seguro es que son décadas que la cuadra de la avenida Sucre, entre las calles Junín y Bolívar, en el carril de bajada, ha estado sin acera.

La avenida Sucre, donde se construyó la acera (foto: GAMLP).

De lo que están seguros los entrevistados es que era una de las calles más peligrosas. No solo para los transeúntes, también para los habitantes de las viviendas de esa cuadra porque salían directo a la calzada.

“Por el tema de seguridad dimos prioridad. Es la acera que está frente a la FELCC”, dijo la dirigente de San Sebastián.

La alcaldía ensanchó las aceras de la avenida Sucre, desde la calle Alto de la Alianza hasta la calle Colón. Tenían menos de un metro y ahora son de un metro y medio.

El subalcalde del Centro, Fernando Valencia, recuerda que todos los barrios tuvieron que ponerse de acuerdo y juntar sus POA, más el concurso de la alcaldía se logró hacer esa obra.

“El proyecto necesitó de la conjunción de varios POA porque con uno solo no podía haberse concluido”, expresó la autoridad edil.

Estas obras beneficiaron principalmente de los escolares y estudiantes de las siete unidades educativas que hay en la zona.

Y también de las personas con discapacidad visual que transitan desde la calle Pisagua hasta la plaza de San Pedro. Las aceras cuentan con pisos podotáctiles, además de ramplas para sillas de ruedas.

“Tenemos en el programa de gobierno municipal una ciudad amigable con el bastón y las sillas de ruedas, hemos implementado varias construcciones de acera con senderos para la persona con discapacidad visual y las rampas que permiten eliminar un poco las barreras urbanas”.

Las aceras tienen guías para las personas ciegas (foto: GAMLP).

“Para que se genere un proyecto tiene que haber la iniciativa. La buena voluntad de los vecinos de priorizar la obra y contar con los recursos económicos. Hemos identificado la necesidad. La subalcaldía también puso recursos, más de un millón de bolivianos”, manifestó Valencia.

Necesidades en las periferias

Muchos macrodistritos se han opuesto a que se disponga de su POA para apoyar en los requerimientos para atender la Covid-19, dicen los dirigentes vecinales entrevistados.

“Prácticamente, en el centro contamos con todos los servicios. Tenemos gas, agua, luz, alcantarillado, internet. En cambio, en los barrios periféricos no.  Tienen algunas calles todavía de tierra. Quizá por eso también se han opuesto”, reflexiona la dirigente Hermoza.

Los recursos para los barrios son muy limitados. El POA de 2020 incluso se redujo más. Es por eso que en un año solo llegan a asfaltar solo una cuadra de toda una calle.

Los ODS en la mira de la alcaldía

Objetivo 11 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se centra en "lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles".

La meta 2 del ODS 11 señala que se tiene que poner énfasis en el transporte activo (que además puede ayudar a lograr otra meta que tiene que ver con la vida saludable) eso implica que las alcaldías habiliten espacios seguros, cómodos y atractivos para caminar y montar en bicicleta.

El secretario municipal de Planificación para el Desarrollo, Marcelo Arroyo, explica que el trabajo inicial de la alcaldía de La Paz con el ODS 11 se centra en recuperar espacios públicos para el ciudadano a partir de las mismas intervenciones privadas.

“Donde también se pueda garantizar la libre transitabilidad, con aceras mucho más expedidas, donde las construcciones le devuelvan en algo a la ciudad, con explanadas, con atrios que pueda ser de uso público para el ciudadano”, dice.

La autoridad afirma que son políticas ya establecidas y previstas en el “Plan Integral La Paz 2040” que ya se implementa de a poco y de acuerdo a los recursos disponibles en el gobierno municipal.

“Responden a la planificación de la ciudad a largo plazo, hacia el 2040. Algunos de los grandes proyectos se están implementando, alguno otros van a empezar en un tiempo, otros están en gestiones de financiamiento para que se puedan cumplir”, explica la autoridad edil.

Puntualiza que el municipio de La Paz tiene un modelo de planificación y visión de largo plazo, lo que contribuye al logro de la política de desarrollo del municipio y al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Lea también: Las medidas de bioseguridad usadas en restaurantes contra la Covid-19

Caminar, una opción segura para evitar la Covid-19

Ahora que la cuarentena se flexibiliza y se inicia la “nueva normalidad”, la mejor opción para trasladarse de un lugar a otro y evitar exponerse al contagio del coronavirus es caminar o usar su propio vehículo. Pero menos del 25% de la población que vive en el municipio de La Paz cuenta con vehículo propio. Por tanto, hay que desplazarse a pie.

La otra opción es hacerlo en bicicleta, pero debido a las calles empinadas que tiene la sede de gobierno, es difícil que su uso sea masivo. Las ciclovías están pensadas para la zona sur. Es difícil tenerlas para las laderas, aunque hay gente que las usa. Incluso el teleférico y los buses del Puma Katari dejan que se transporte las bicicletas.

Al usar el transporte público se multiplican las posibilidades de contagio por coronavirus
Este reportaje fue realizado para Guardiana en el marco del Fondo de Apoyo Periodístico “La Paz y Tarija a través de nuevas miradas” que impulsan la Fundación Para el Periodismo y el Observatorio La Paz Cómo Vamos con el apoyo de ONU Hábitat.

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