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Por Carlos Tellería, foto de portada ABI (Bolivia)

Sábado 9 de noviembre de 2019.- El llamado al diálogo inmediato del presidente Evo Morales para pacificar el país nació muerto y a destiempo. Dos de los tres frentes políticos invitados (al margen del MAS), que obtuvieron mayor número de votos en las elecciones últimas rechazaron esa iniciativa. El tercer invitado, el Partido Demócrata Cristiano, condiciona su asistencia.

El Presidente dio a conocer la propuesta cerca de las 13.30, en un hangar de la Fuerza Aérea Boliviana, en ciudad de El Alto, y no en la Casa Grande del Pueblo, donde usualmente se realizan las conferencias de prensa.

El llamado no toma en cuenta a los sectores movilizados contrarios a su permanencia en el poder, pero sí a organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos (OEA), delegados de otros países del mundo y representantes de las iglesias católica, cristiana y metodista.

Un llamado contradictorio

La convocatoria a pacificar el país estuvo acompañada de otro mensaje, dirigido a los movimientos sociales afines al MAS, a los que convocó a movilizarse para defender la democracia frente a lo que el Gobierno considera un intento de golpe de Estado, gestado por grupos a los que acusa de ser antidemocráticos y violentos. Antes ya los había calificado de racistas  discriminadores.

Horas antes del llamado al diálogo, una caravana de buses de docentes y universitarios de Potosí y Chuquisaca que viajaban a La Paz para reforzar las protestas contra el Gobierno fue atacada a pedradas en plena carretera. Hay varios heridos. Uno de los atacantes, con lesiones en la frente, dijo que masistas que provenían de Oruro le habrían pagado como jornal 50 bolivianos para causar daños.

Invitación rechazada

Carlos Mesa, candidato de la opositora Comunidad Ciudadana, dijo que no tiene nada que negociar con Morales. Considera que ya no es el momento de conversar y que Morales, con su invitación, busca dejar en manos de la sociedad una responsabilidad que, en realidad, es suya. “Le toca hoy tomar una decisión, escoger el camino que usted quiere para abandonar el Gobierno”, le dijo al Presidente.

En ese sentido, dijo que la posición de su partido se mantiene: cambiar el Tribunal Supremo Electoral y nuevas elecciones en Bolivia.

Carlos Mesa, candidato de Comunidad Ciudadana.

Oscar Ortiz, postulante presidencial de Bolivia Dijo No, también rechazó la convocatoria porque, en su criterio, el problema que se arrastra desde el 20 de octubre ya no es solo un conflicto entre políticos, sino que hay una movilización ciudadana que exige nuevas elecciones.

El otro invitado, Chi Hyun Chung del Partido Demócrata Cristiano, dijo que acepta la invitación y que irá al diálogo, pero si es que asisten los otros convocados y expertos en temas constitucionales para llegar a consensos.

Organizaciones ignoradas

En la invitación no fueron tomadas en cuenta las organizaciones civiles, el Comité Defensa de la Democracia (Conade), comités cívicos, universidades y otras instituciones movilizadas desde hace 17 días contra los resultados de las elecciones generales del 20 de octubre, que son auditados por expertos de la OEA, debido a las dudas que existen sobre la veracidad del conteo final. Algunos de sus representantes creen que es un error no haber considerado su presencia en las conversaciones.

El rector de la UMSA y miembro del Conade, Waldo Albarracín, dijo que la invitación es un insulto a la inteligencia del pueblo porque la movilización no es de los partidos políticos, sino de las organizaciones de la sociedad. Augura que será un fracaso.

Palabra de las FF.AA.

En esta jornada también se pronunciaron las Fuerzas Armadas. El comandante en jefe, general Williams Kalimán, leyó un documento en el que dice que los militares no se enfrentarán al pueblo y esperan que no se llegue a “momentos irreversibles” en la crisis que enfrenta a seguidores y detractores del Gobierno.

General Williams Kaliman, comandante en jefe de las FF.AA. (foto: Los Tiempos).

“Ante la convulsión social en la que está sumida nuestra amada Bolivia, las Fuerzas Armadas, como institución fundamental de la patria, nos encontramos totalmente cohesionadas bajo el mando militar, apegadas a la disciplina, orden y respeto a la Constitución Política del Estado, como celosos guardianes de la defensa, seguridad y estabilidad del Estado”, agrega el pronunciamiento.

Atención a las demandas policiales

La invitación de Morales desvió  –por unos 10 minutos– la atención de los medios de información  que durante la mañana hacían seguimiento a las marchas de policías amotinados y vecinos en distintas ciudades que expresaban su apoyo a los uniformados. Se difundían noticias acerca de más adhesiones de uniformados al motín que había iniciado la tarde del jueves en Cochabamba.

Existen varias demandas policiales en curso: se les quitó en los últimos años el control de entidades para ellos importantes, piden una nivelación en los sueldos y una jubilación similar a la de los militares sobre el 100 por ciento. En cuestión de horas, se supo que el ministro de Gobierno, Carlos Romero,  ofreció a los amotinados dialogar sobre jubilación, salarios y la Ley 101 del Régimen Disciplinario.

En el curso de la mañana se confirmó que el coronel Igor Echegaray había sido relevado del cargo de Comandante Departamental de la Policía de Santa Cruz. Un video mostraba que tuvo roces con sus subalternos. Fue designado en su lugar el coronel Miguel Mercado.

Renuncias siguen llegando

También se supo que renunciaron las principales autoridades de Potosí, el gobernador Juan Carlos Sejas y el alcalde potosino Williams Cervantes. Este fue obligado a  firmar su dimisión en una bandera del departamento. Les siguió los pasos el alcalde de Sucre, Iván Arciénega, quien argumentó que lo hace para pacificar el país. También dejó el viceministro de Turismo Marcelo Arze García, por “razones estrictamente personales”.

La firma del alcalde de la ciudad de Potosí, Williams Cervantes (redes sociales).
Abrazo campesino-cívico

El presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Fernando Camacho, se reunió con Nelson Condori, quien se presentó como dirigente campesino de La Paz. Intercambiaron opiniones sobre racismo y discriminación en Bolivia y coincidieron en que esos solo son discursos que tratan de desunir a los bolivianos. Luego sellaron su encuentro con un apretón de manos y un abrazo.

Abrazo y pacto de hermandad entre el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Fernando Camacho (der.) y el dirigente campesino Nelson Condori (foto: RR.SS.).

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