0

Amparo Canedo, Guardiana (Bolivia)

Martes 14 de abril de 2020.- Este miércoles 15 de abril debería terminar en Bolivia la cuarentena dictada el domingo 22 de marzo por la presidenta transitoria Jeanine Añez y para hoy martes está programado un gabinete encabezado por ella y personas entendidas en salud para tomar la decisión sobre si se amplía o no esta medida; aunque en departamentos como Oruro ya definieron extenderla hasta fin de mes y en Santa Cruz inician hoy una cuarentena más estricta con presencia militar.

Esa no es la única decisión que el Gobierno central enfrenta en estos momentos por cuanto en las últimas semanas se agudizó la falta de mayor y mejor coordinación, control y ejecución eficientes de las instructivas entre los diferentes niveles de gobierno en Bolivia, problema de antigua data convertido en tiempos de pandemia en un asunto de resolución urgente.

Hasta este lunes 13 de abril, 28 personas perdieron la vida en Bolivia después de quedar infectadas con el virus; 354 casos fueron confirmados (24 nuevos casos), 50 por ciento de estos se encuentra en Santa Cruz.

Los mandos medios no funcionan bien

"Los mandos medios (del Gobierno) no funcionan bien–dijo el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, a la periodista Isabel Mercado–. La gente no se mueve. Las órdenes parecieran caminar como tortuga. Hay funcionarios que quieren jugar a la política”.

El 6 de abril, el embajador de Ciencia y Tecnología, Mohammed Andrés Mostajo Radji, criticó mediante su cuenta de Facebook al Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz. Indicó que esa entidad cuenta con reactivos para realizar las pruebas de la Covid-19; pero no quiere cooperar con el Gobierno central.

“La información que da el Sedes La Paz no es correcta. A mediados de marzo se suministró al laboratorio Inlasa con 288 kits de pruebas y se les autorizó a realizar las mismas el día 23 de marzo. El día 29 de marzo se le entregó 2.000 kits de reactivos adicionales. Así que decir que las pruebas no se realizan por falta de reactivos es falso. La realidad del asunto es que desde el comienzo de la emergencia, el Sedes La Paz no ha querido cooperar con el Gobierno central”.

Embajador de Ciencia y Tecnología, Mohammed Andrés Mostajo Radji.

En países que han demostrado eficiencia en la lucha contra el coronavirus como es el caso de Alemania, buena parte de su éxito se debe, según los expertos, a las pruebas masivas que se realizan en la población para verificar si se ha contagiado o no, a fin de asumir medidas tempranas. Por ello, contar con reactivos para la realización de dichas pruebas es vital hoy en cualquier país.

Tomando el control...

Los roces más álgidos recientes se produjeron entre el 6 y 9 de abril, días en que en un intento de ajuste, el Gobierno central intentó tomar en cierta forma las riendas de los Servicios Departamentales de Salud (Sedes) en Bolivia, mediante la inclusión de una estructura de coordinadores por encima de las cabezas de los Sedes.

¿Qué son y hacen los Sedes? Los Servicios Departamentales de Salud son muy importantes a nivel departamental porque establecen, controlan y evalúan la situación de la salud en un departamento. Deben planificar, coordinar y supervisar, además de ejecutar los planes, programas y proyectos en salud. En resumen, son la autoridad en salud a nivel departamental.

La incorporación de coordinadores entre el Ministerio de Salud y las cabezas de los Sedes molestó a más de un Gobernador, tal el caso de Félix Patzi de La Paz, cuya molestia fue pública. En la Gobernación de La Paz plantean que los Sedes son unidades descentralizadas que están bajo dependencia de las gobernaciones. Y, por ello, desde esa Gobernación se acusó al Gobierno central de intervenir los Sedes en los nueve departamentos de Bolivia.

El 7 de abril, el entonces ministro de Salud, Aníbal Cruz, presentó su renuncia a la Presidenta transitoria. Dijo que lo hizo por motivos personales. Dos días después carta similar de renuncia fue entregada por quien había ocupado el cargo de Viceministro de Salud, Erwin Viruez. Luego se supo que si bien se trató de decisiones personales, lo que empujó a las mismas fue ese complejo ir y venir de problemas originados en la falta de coordinación y, sobre todo, voluntad para cumplir lo ordenado, a lo que antes de su renuncia se sumó la obligación de hacer cumplir la inclusión de los coordinadores por encima de las cabezas de los Sedes.

Sin embargo, estos problemas no han terminado con la partida de Aníbal Cruz. Este lunes 13 de abril se supo que continúan los roces, solo que esta vez entre algunos de los coordinadores y los Sedes. El médico Luis Larrea, coordinador entre el Sedes de La Paz y el Ministerio de Salud, acusó al Director del Sede paceño de no ayudar, "a veces en vez de ser una ayuda, es un perjuicio", le dijo a Página Siete.

Y el mismo lunes 13 se producía otro roce entre el ministro de Gobierno, Arturo Murillo, y el alcalde de Cercado, José María Leyes, debido a que el primero realizó una inspección a centros de salud específicos en Cochabamba destinados a la atención de enfermos con coronavirus y protestó después por lo que consideró demorado y no listo. Sin embargo, después el alcalde Leyes dijo que los ministros de Salud y Obras Públicas deberían coordinar más.

Y este tipo de problemas se ha visto reflejado también en el manejo de cifras como es el caso de la Alcaldía de La Paz y el Sedes de La Paz. El primero hablaba el 10 de abril de 24 casos positivos de coronavirus en el Municipio de La Paz y el Sedes decían que eran 31.

Las 4 áreas del plan del Gobierno

A fin de mejorar la coordinación, hoy existe un gabinete más pequeño solo dedicado a la lucha contra el coronavirus en Bolivia y este se reúne martes, jueves y domingo. Este pequeño equipo ha elaborado un plan para la lucha contra la Covid-19 en Bolivia.

¿En qué consiste dicho plan? El ministro de Salud, Marcelo Navajas, explicó este lunes que el mismo está dividido en cuatro áreas de trabajo:

  1. Diagnóstico: en esta área la idea es poder identificar de forma más temprana a las personas que han contraído el virus.
  2. Aislamiento: las personas que han contraído la enfermedad deberán ser aisladas en lugares especialmente preparados para tal efecto, así se evita que sigan contagiando a otras personas. Se supone que en estos espacios estaría el 80 por ciento del grupo que resultara contagiado.
  3. Hospitalización: dependiendo de la respuesta de cada ser humano a la enfermedad, habrá algunos que requieran de mayor atención médica, sobre todo a la hora de necesitar los servicios de las unidades de terapia intensiva. Será entonces necesaria su internación en hospitales destinados previamente al tratamiento único de pacientes con Covid-19, separados de otro tipo de enfermedades. Es en el equipamiento y revisión de este tipo de hospitales en los que ha estado involucrado de manera directa el Gobierno en los últimos días. En esta área, uno de los puntos álgidos explicado por el Ministro de Salud es el de personal especializado en el manejo de los equipos y atención de personas que ingresan en terapia intensiva porque Bolivia no cuenta con suficiente gente capacitada en tales conocimientos y destrezas y, por ello, anunció que se está procediendo a la capacitación de personal en salud para tal efecto.
  4. Monitoreo de contactos: en esta área de trabajo el personal se abocará a identificar y contactar a aquellas personas que pudieran haberse contagiado al haber estado relacionadas físicamente con personas con coronavirus, a fin de poder aislarlas.

Parte esencial del plan tiene que ver con los llamados equipos ERAS, que significa Equipos de Respuesta Rápida. Se trata de gente que irá hasta la casa de las personas que pudiesen haber contraído el virus para hacerle pruebas, entre otras acciones.

La indisciplina de la gente

En ese contexto, Bolivia sabrá si continúa con la cuarentena después del miércoles 15 de este mes, decisión que se espera sea conocida hoy. Para tomar tal decisión, el gabinete pequeño quiso conocer la percepción de la población por cuanto quiere ver el problema de manera integral. Parte de la consulta la hizo mediante redes sociales.

Y el otro componente que forma parte del análisis es el comportamiento de las personas en Bolivia, su indisciplina a la hora de salir de su casa sin mantener las medidas de seguridad como, por ejemplo, mantener la distancia mínima de un metro entre persona y persona.

“El mayor problema que se tiene es la indisciplina. Hay gente que cree que esto de la Covid-19 es una mentira, una invención. Incluso están con esa actitud de que ‘mientras no me toque, no me importa’. En general, la gente cree que el problema está en otras personas".

Ministro de Obras Públicas, Iván Arias.

El petróleo se desploma y Bolivia espera que sea coyuntural

Noticia Anterior

Dinámica de expansión de la Covid-19 en Bolivia durante las primeras seis semanas

Siguiente Noticia

Comentarios

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *