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Guardiana (Bolivia)

Jueves 12 de noviembre de 2020.- Tenía solo 23 años cuando vio por última vez la luz de la vida. Selena Caballero Rodríguez fue la primera víctima de feminicidio de 2020 en Cochabamba. La mataron el 2 de enero. Como ella, otras 13 mujeres, nueve de ellas jóvenes entre 13 y 30 años, han perdido la vida entre enero y el 5 de noviembre de este año en la Llajta y solo dos hombres han recibido sentencia para purgar su pena en la cárcel de El Abra.

La Fundación Voces Libres que cuenta con un observatorio de justicia que acaba de cumplir el 11 de octubre un año de existencia en Cochabamba haciendo seguimiento del estado de los procesos contra agresores, sobre todo en casos de violencia hacia las mujeres, niñas y niños, ha hecho notar que la mitad de las víctimas vivía y perdió la vida en la provincia Quillacollo en municipios como Vinto, Tiquipaya, El Paso y Quillacollo. A otras tres mujeres las mataron en el Trópico de Cochabamba, en municipios como Shinahota y Villa Tunari.

Nueve de los agresores tienen detención preventiva, dos ya fueron sentenciados a 30 años de cárcel (máxima pena reconocida en la Constitución), el mismo número de sentenciados que en 2019 en Cochabamba. Otro de los agresores se suicidó y otros dos están prófugos. A cuatro de las víctimas las mataron estrangulándolas; otras cuatro fueron apuñaladas; a cuatro las asesinaron a golpes; una fue atropellada y a otra le dispararon.

De los 18 huérfanos que, en realidad podrían ser más porque no se cuenta con los datos exactos, unos pocos quedaron al cuidado de tíos, abuelos y otros fueron derivados a centros de acogida u hogares. El Estado no prevé un presupuesto para garantizar los estudios, manutención y sanidad emocional de estos niños y adolescentes.

Fuente: Fundación Voces Libres
Círculo de violencia

En una docena de los 14 casos, las víctimas conocían a su agresor de manera íntima. Eran esposos, concubinos, novios o enamorados. Los agresores tienen entre 24 y 75 años. En un caso, el criminal era un conocido de la víctima y en otro se desconoce quién es el autor.

Además, se debe hacer notar que en muchos de los casos existía violencia en la vida de las mujeres que terminaron muertas. A esto se le denomina círculo de violencia porque el agresor suele pedir perdón a la víctima después de haberla agredido, ella le perdona y luego nuevamente vuelve a producirse otra agresión que muchas veces va escalando desde la violencia psicológica o verbal hasta la física.

En el artículo séptimo de la Ley 348, aprobada en marzo de 2013 para disminuir la violencia hacia la mujer en Bolivia, se especifican 16 tipos de violencia que se pueden cometer contra una mujer. Las menos conocidas y reconocidas por la gente suelen ser la psicológica y verbal porque la sociedad tiende a naturalizar los insultos y agresiones hacia las mujeres y también hacia las niñas, niños y adolescentes.

Por ello, es importante que los familiares, amigos y conocidos de las víctimas denuncien al agresor ante la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia para evitar que ellas terminen un día muertas. Así, más de un feminicidio podría ser evitado en Bolivia.

¿A qué números puedes llamar de la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia para denunciar?
  • Piloto central: 800140348
  • Cochabamba: 60707069
  • La Paz: 61000523
  • El Alto: 72042202
  • Santa Cruz: 72042264
  • Oruro: 62805818
  • Beni: 72042709
  • Chuquisaca: 72042698
  • Pando: 72042740
  • Tarija: 78241690
  • Potosí: 72042202
En enero, tres víctimas

A Selena Caballero Rodríguez de 23 años la mataron en Quillacollo, municipio que se encuentra en la provincia que lleva el mismo nombre a casi 14 kilómetros de distancia de la ciudad de Cochabamba y yace a los costados de la carretera que lleva a Oruro y La Paz. El concubino de Selena de 34 años la habría matado el 2 de enero a golpes con un bate. Ahora, él guarda detención en el penal de El Abra. Ella no tenía hijos con él.

En este caso hubo violencia anterior a la muerte de Selena. No se sabe con exactitud durante cuántos años, pero el hermano de la víctima contó a los medios de información que fueron por lo menos dos años. Ella le tenía miedo a su concubino. Quería escapar ya un mes antes de su muerte. Pidió ayuda para hacerlo. Entonces, su hermano contó que le habían sugerido que denuncie al agresor, pero ella le tenía mucho miedo. De hecho, antes de morir, la habían visto con una herida en el rostro, cerca de la nariz.

Sepelio de Selena Caballero Rodríguez (foto de Los Tiempos).

La segunda víctima del año en Cochabamba también fue víctima de violencia tiempos antes de su muerte. A Gisela Alvarado de 23 años que tenía una pequeña hija de menos de cinco años también la habría estrangulado el 7 de enero su concubino de 30 años. El hermano de ella llegó a llevarla al hospital Viedma, pero falleció.

El caso de la tercera víctima de enero en Cochabamba fue un tanto distinto. Dayana Quiroz Ramos de 21 años había llegado de Chile unos días antes para pasar las fiestas de fin de año. Trabajaba en el vecino país para ayudar económicamente a su familia en Cochabamba. Uno de cuatro hombres arrestados inicialmente por su muerte confesó haberla estrangulado. Tiene 24 años y está detenido en el penal de San Sebastián de Cochabamba.

Dos mujeres apuñaladas en febrero

El 3 de febrero, Vinto, municipio de la provincia Quillacollo, fue nuevamente el escenario de un feminicidio. Esta vez se trataba de Martha Ramos García de 30 años que perdió la vida con seis puñaladas supuestamente dadas por su pareja de 31 años que luego se quitó la vida. No se sabe si tenían o no descendientes.

Unos días después, el 12 de febrero, otra mujer murió apuñalada en Quillacollo. Era Cinthia Mencía Rocha de 30 años. Ella había egresado de la carrera de Derecho y era la mamá de tres niños de  dos, siete y 12 años. Su esposo está detenido en el penal de El Abra por su muerte; pero aún no tiene sentencia.

Este es uno más de los casos en los que había antecedentes de violencia. Su esposo supuestamente ya la había amenazado de muerte un año antes. Ella dio parte a las autoridades, pero luego no formalizó la denuncia. Por ello, en la Fuerza Especial de Lucha contra la Violencia indicaron que los padres intercedieron para reconciliar a la pareja.

Si bien la Ley 348 permite por una única vez la reconciliación entre el agresor y su víctima, esto puede ocurrir solo si la vida de ella no corre riesgo. Este sería un caso típico en el que tal reconciliación no debió darse y menos propiciada por los propios familiares.

Cinthia Mencía Rocha de 30 años era madre de tres niños (foto de la Fundación Voces Libres).
Marzo sin casos y uno en abril con sentencia

En marzo no se reportó caso alguno y al mes siguiente, el 5 de abril, se produjo el feminicidio de Inés Higuera Mosquera de 61 años en Villa Tunari, corazón del Chapare. Su esposo Constantino Loza M. fue sentenciado a 30 años de prisión.

Un feminicidio en mayo y uno en junio

El 26 de mayo perdió la vida Albina Villarroel Gutiérrez de 70 años en Punata, a 38 kilómetros de la ciudad de Cochabamba. No se sabe si tenía hijos con su pareja de 75 años que ahora está acusada de haberla matado a golpes y guarda, por ello, detención. En el mes de la Madre fue el único feminicidio.

Albina Villarroel Gutiérrez de 70 años murió en Punata (Cochabamba).

El 18 de junio cerró los ojos para siempre Cirila Miranda Gutiérrez de 42 años. Fue estrangulada en Arbieto, población cercana a La Angostura de Cochabamba, a unos 39 kilómetros de la urbe cochabambina. Habría sido victimada por su esposo de 46 años, quien está detenido. Tenía tres hijos que ahora han quedado huérfanos.

Dos víctimas en julio y otras dos en agosto

Soledad Llallagua de 36 años perdió la vida en manos de su agresor a sus 36 años en El Paso (Quillacollo) el 25 de julio. Dejó tres hijos ahora huérfanos. Fue atropellada con un camión supuestamente por su pareja de 36 años que tenía otra familia con cuatro hijos. Ahora él está en El Abra aún sin sentencia.

Dayneth Choque L. de 22 años fue la otra víctima en julio. Murió el 30 de ese mes golpeada y quemada. Inicialmente se pensó que fue un accidente por la explosión de una garrafa en Tiquipaya, que la afectó a ella en el 80 por ciento de su cuerpo y algo a su pareja. Sin embargo, después se supo que se trató de un feminicidio por el que ahora el hombre de 25 años está detenido en El Abra.

El 11 de agosto, Betsabé Alacia Zelada de 24 años murió víctima de un disparo realizado por su novio Boris Mina Alanes de 34 años que fue sentenciado en un juicio abreviado a 30 años de prisión en El Abra. Como en otros casos, existía una historia de violencia previa a la muerte de la víctima.

Belsabé Alacia Zelada de 24 años murió fruto de un disparo feminicida.

El segundo caso de agosto fue el de Florinda Sánchez Apaza de 27 años que falleció el 23 de ese mes estrangulada supuestamente por su pareja de 32 años que ahora se encuentra en El Abra.

Una adolescente apuñalada en septiembre

Erika Serrudo Miranda de 13 años fue apuñalada el primero de septiembre de este año en Shinahota (población ubicada en el Chapare entre Villa Tunari y Chimoré), por un hombre que está prófugo.

La primera víctima de noviembre

El 5 de noviembre, Bertha Peña Choque de 39 años fue apuñalada en Villa Tunari supuestamente por su pareja que está prófuga. La víctima tenía dos hijos que ahora han quedado huérfanos.

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